«J. M. Cruxent —como firmaba sus obras científicas y artísticas— es el retrato que pretendemos pintar en estas páginas mojando el pincel en los recuerdos de otros, en páginas que ya hemos editado, en papeles amarillentos de lo que suele llamarse de manera equívoca “literatura gris” (cuando muchas veces es una literatura radiante, solo que difícil de consultar por los imponderables de la vida y la fortuna o por un tiraje igual o inferior a los 500 ejemplares). Sus alumnos en más de tres décadas de docencia, familiar y admirativamente le llamaba “El Profe”. Algunos (cada vez son menos) tuvieron el privilegio de escucharle en las aulas y explorar con él; unos pocos (cada vez somos menos) contamos con la fortuna de tratarle un puñado de años en un tiempo que no miden los almanaques. Queremos que todos, sin otras limitaciones que aquellas que cada quien se imponga, lo conozcan en sus propias palabras y en las palabras de otros».
C. M. Morón
